Month: November 2013

Pane:l “Arteche: “Energía y Movimiento”, Su Influencia en el Arte Visual de Sonora.

Panel “Arteche: “Energía y Movimiento”, Su Influencia en el Arte Visual de Sonora.

Un satisfactorio éxito tuvo el pasado panel sobre la vida y obra del maestro Arteche vistos desde las perspectivas plásticas de los panelistas: Ana Bertha Walldez Valenzuela, reconocida artista plástica de gran trayectoria en el arte cajemense; la artista Mayra Alejandra Aguilera Páramo y el arquitecto plástico, Francisco Sánchez López, periodista, critico y biógrafo del maestro Arteche, ambientado con fantástica escenografía de oleos colgantes de la belleza artecheana de la exposición “Synthesis”, en la galería de arte  Héctor Martínez Arteche del Instituto Tecnológico de Sonora y dentro del marco del Festival de Cultura y Arte Tetabiakte 2013 en Ciudad Obregón, la antigua Cajeme para los residentes de Scottsdale, Arizona, mi preferido lugar para turistear.

Moderado por el artista plástico Enrique Vidal, también maestro de pintura en la carrera de Diseño Gráfico, cada uno de los participantes relataron comentarios, puntos de vista, apreciaciones, afecto y crítica de arte sobre el muralista fallecido en nuestra ciudad el pasado 3 de octubre de 2011, ante reducido grupo de ex alumnas ya que los cultureros e invitados al evento brillaron por su ausencia. 

–¿Cuál fue el papel de Arteche como maestro en los Talleres de Arte y Licenciatura en Artes Visuales del ITSON?–. Preguntó, el profesor Vidal.

La señora Walldez relató su experiencia en el aprendizaje en dibujo y las técnicas pictóricas dominadas por él durante su formación como artista en forma agradable y dándoles consejos prácticos.  Aseveración respaldada por la pintora Mayra agregando otros conceptos  durante sus años de estudio.

–Arteche no fue mi maestro, porque yo ya traía un historial de 15 años en pintura, sino fue mi amigo desde 1985, al presentármelo el escultor Burk Rutherford en la exposición de acuarelas de Peter Darvas en su galería estilo castillo medieval y fuimos miembros de la Colonia de Artistas de San Carlos, Nuevo Guaymas.

Desde 1998 fue mi critico de mis acuarelas y dibujos a la tinta china durante la exposición colectiva de los Artistas del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado en la ciudad colonial de Álamos: Solía indicarme: –Se ve que pintas con el ojo de arquitecto y no del pintor; no tienes problemas con tus perspectivas bien trazadas; corrige estos defectos del dibujo de tus danzantes venados; me gusta las matices luminosas con la que expresas el paisaje y maneja mejor tus claroscuros–. Crítica que asimilé y utilicé para mejorar mis obras, aseguro, enfáticamente, el arquitecto Francisco Sánchez López.

¿Qué opinan ustedes de Arteche como coordinador de las Artes Visuales, su trabajo en el Edificio Churubusco (CRAP), su papel como amigo, que experiencias tuvieron con él y del diseño de esta galería de arte?

Las pintoras recordaron sus experiencias didácticas en los murales del teatro Dr. Oscar Russo Vogel y en el Hospital del IMSS, las técnicas de grabado en Churubusco, agregando Mayra datos históricos en la construcción de la galería: –Donde estamos iba a ser un jardín–. Y estuvieron de acuerdo que él fue muy buena gente y excelente maestro–.

El arquitecto Sánchez López,  aseguro: En 1987, cuando él me comentó que venía a Ciudad Obregón a impartir clases en el ITSON, le dije: Grave error tuyo, ¿Qué vas a hacer en medio de una cultura chera, cervecera y agrícola, atrasada medio siglo en un ejido urbanizado?: Mejor vete a París, Nueva York o a la Ciudad de México donde apreciaran más tu arte. No me escuchó, ya tenía apalabrado la formación de la Escuela de Artes Visuales. Deje de verlo por más de 10 años, hasta que lo re encontré en Álamos, me invitaba a visitarlo en el ITSON-Náinari o a sus clases de dibujo de la figura femenina en su casona de Cócorit,

Fue en la exposición “Mujeres” en el Centro Cultural Modelo del año 2004, (la mejor galería de arte por su diseño arquitectónico), cuando me interesó su  pintura de caballete. Lo entreviste para la crónica y critica de  sus obras y re afírmanos la amistad hasta su muerte.

Discutíamos mucho sobre la docencia del arte, como resultado de las pinturas expuestas por las integrantes de la Asociación de Artistas Plásticos y Asociación para Las Bellas Artes, al comentarle: A tus alumnos les hace falta bocetar el paisaje y la arquitectura, más dibujo clásico renacentista, teoría y principios estéticos del arte. Fue buena gente conmigo,  humilde, conversador ameno.

¡Lamenté mucho su muerte! Porque esa noche entendí que con él, feneció también la pintura mural y la belleza artecheana de paisajes y figuras femeninas, porque no dejó una Escuela Muralista Sonorense ni la Escuela de Pintura Cajemense, tal vez por egoísmo propio, influyendo mucho la institución de enseñanza tecnológica más que humanista y de las Bellas Artes universitaria.

Pocas alumnas se influenciaron con sus enseñanzas: Argelia Mendívil en desnudos femeninos en su exposición de El Crisol; Ernestina Romo de Vivar  en su figurativismo mujeril; Amelia Miranda en paisajes; Evangelina Ley en grabado;

–¿Qué Opinan de sus  murales, pinturas, grabados y esculturas?– Pregunto el moderador aludiendo algunas de ellas en Hermosillo, Navojoa y Cajeme.

Las dos panelistas, aseguraron que sus obras en el ITSON y en la ciudad son formidables. Sin embargo, Sánchez López, contestó: Al incursionar en el periodismo cultural cajemense en el 2004, lo primero que escribí fue “La Guía Turística a los Murales de Arteche”; en el 2005, presenté el proyecto: “Arteche Patrimonio Artístico de la Humanidad”, ante el Consejo Municipal de Cajeme, pero fue rechazado porque los miembros del jurado carecían de conocimientos al tema, no le interesó y Arteche no quiso colaborar con dinero: “Hazlo tu con tus recursos”, contestó, consecuentemente, no se realizó.

Soy el periodista sonorense que más ha redactado sobre su vida personal y su obra que cualquier otro en Sonora y México, abarcando entrevistas periodísticas y crónicas de sus exposiciones en el ITSON, en la galería Casa Rosalva y en la Universidad de Sonora de Hermosillo; sus murales en Cajeme, Navojoa y Hermosillo; más de 350 pinturas, medio centenar de grabados y la escultura “El Reciclaje mejora el Hábitat” en el Centro Cultural Modelo. A su obra, no sólo las contemplé para mi goce estético, sino que las observé bajo la metodología de la crítica de arte, para mis relatos en el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, ya que en el año 2005 me designo como su biógrafo.

Puedo señalar que Arteche tuvo su pirámide pictórica: la base, fue su formación académica y obras en el sur de México; escaló los peldaños como muralista,  retratista,  paisajista y pintor al estilo Futurismo ruso en sus 60 pinturas como homenaje al teólogo jesuita, de Chardin en Hermosillo, pero en Cajeme y en el ITSON alcanzó la cima con su hermoso clasicismo de la figura femenina y colorido, e inicio su decline, al perder la vigorización del trazo y por el chorreado de pintura, en el mural del edificio de computación del ITSON-Centro, en Ciudad Obregón. Se disgustó conmigo al criticarle su pinturas de las dunas de arena y otros más en la exposición “Sonora Luminosa”, y a sus mujeres seniles y obesas en la de “Torsos”. La estatua al Doctor Norman Borlaug no fue del agrado de su hija  ni por los agricultores: –No se parece a mi papá–, dijo ella.

 Lo recomendé para que elaborara la estatua al Transportista de Cajeme, al ser solicitada a mí: Yo diseño monumentos arquitectónicos gigantescos en concreto armado, pero si quieren una estatuita al bronce sobre pedestal, recurran con Arteche. Presentó los bocetos pero se abortó por su muerte.

Contrarié al ITSON  por la ignominiosa actuación al cambiarlo de su cubículo  del edificio de maestros en el Campus Náinari al del Churubusco, para remitirlo, meses antes de su fallecimiento, a un paupérrimo taller de grabado en la última sala de esta galería, por el callejón, porque el ITSON  y la inculta pero soberbia sociedad cajemense por ignorancia y desinterés sobre su pintura, lo vieron mas como rezago histórico del muralismo mexicano que el gran pintor que fue.

Ahora, se le quiere elevar a la cima del muralismo mexicano folclórico: “Arteche pinta yaquis” y artista “Gancho” por el alcalde Rogelio Díaz Brown y la Dirección de Cultura, ignorantes típicos cajemenses sobre arte, ante CONACULTA para obtener dinero para el “Festival Tetabiakte”  en esta ciudad, cuando Arteche sobre pasó el folclorismo mexicano con las obras dedicadas a de Chardin y nunca pintó la danza del venado y la pajkola yaqui o mayo.

Es lamentable el curso que lleva su historia post morten, beneficiarse con su muerte, hacerlo folclorista de la cultura nativa sonorense, que el gobierno municipal de Cajeme, alude en sus recorridos turísticos sobre sus murales del centro cívico Álvaro Obregón, por ignorancia sobre su vida y pintura.

Vergonzosa imitación  a mis publicaciones periodísticas que quedará impune, como el más reciente, el Catalogo Municipal del Patrimonio Arquitectónico, Urbanístico y Artístico propuesto al alcalde cajemense y nunca se obtuvo una resolución pero sí lo lleva a cabo a un precio más caro que el primero.

Después de leer las conclusiones, el moderador citó un futuro panel sobre “La Mujer en la Obra de Arteche”, siendo muy aplaudido por el tema.

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Foto 1: Los panelistas Enrique Vidal, Ana Bertha Walldez, Arquitecto Francisco Sánchez López y Mayra Aguilar Paramo, narrando la vida y obra del Maestro Héctor Martínez Arteche en la galería de arte del ITSON.

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Foto 2: Escaso público asistente al panel: “Arteche: “Energía y Movimiento, Su Influencia en el Arte Visual de Sonora”.

 Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

 Copyright: Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. ¡Di No a la Piratería! Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, periodista cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora, México.

Copyright: Material protected by copyright SEP/CP-509989/78/Son of his holder arch. Francisco Sánchez López. Reproduction s in whole or part of this article and photos for profit requires written permission by the author. Say No to Piracy! Architect, photographer, artist of magical realism art, ecologist in  the Sea of Cortes´ whales protection, cultural journalist in art chronicles and  critic s for the supplement  Cultural Affairs of El Diario del Yaqui newspaper of Ciudad Obregon, Sonora, Mexico.

E-mail: artecajeme@yahoo.com, Facebook: Francisco Sanchez; Twitter: archfcosanchez.

Blogs:, www.artecajemeart.blogster.com; www.arkisanchez.wordpress.com; www.sanchezarchitecture.blogster.com; www.arkisanchez.blogdiario.com; Website: www.arqsanchez.8m.com,  

 

 

 

 

Charla entre bella estudiante de Arquitectura y el Arquitecto Francisco Sánchez López en Cócorit.

Charlas con una Hermosa Estudiante de Arquitectura en Cócorit.

Estaba sentado sobre vieja banca tipo renacentista y de espalda al horrendo “Espíritu Santo de Cócoim” tallado en tronco de una ceiba seca, cuando se estacionó lujoso auto frente al Centro de Enlace-ULSA, descendió una muy atractiva joven esbelta, de mediana estatura, pelo castaño y vestida a la moda norteamericana y cruzó la calle para entrar a una de las oficinas de la casona remodelada. Llamó mi atención por ser el tipo de mujer que no frecuenta la plaza en la Feria de San Juan de Cócorit.

Minutos después, mientras escribía el testimonio oral recabado de un señor octogenario, me distrajo una agradable fragancia de perfume caro, venteado  entre el ambiente de motitas blancas tiradas en el descuidado jardín; alecé la cabeza y vi a una joven hermosa de ojos verdes, tez blanca, con jeans deslavados y blusa rosa media abierta en su pecho  situándose enfrente de la banca donde estaba y esquivando el humo del cigarro “Delicados”.

–¡Perdón! ¿Es usted el que escribe sobre Cócorit en un blog en la Internet?

-Lo leemos para hacer algunas tareas, estudio arquitectura en Monterrey.-, comentó, con cierta timidez.

¡Sí!, contesté, para ella de inmediato, añadir:

-¿Me podría ayudar en un proyecto escolar sobre un inventario de la arquitectura o algo parecido?, porque no sé cómo dirigir la investigación tal y como lo hace usted en sus crónicas y críticas a la arquitectura y pintura que muchas compañeras leemos en su blog… Estoy interesada en la arquitectura de los Pueblos Mágicos de México y del Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO-.

¡Sí, claro, cómo no!, contesté, mientras cerraba mi bitácora de apuntes e indicándole: Primero vamos al Oxxo a comprar un vaso de café y en el trayecto dime algo de ti, de la carrera y explícame lo que traes en mente para ubicarme en el tema para poder ayudarte.

Me relató sobre su corta vida y estudios en Ciudad Obregón, mientras cruzábamos la cancha deportiva, el feo arco colonial albañilezco y  bordeamos la fuente sin agua hasta llegar al paseo La Alameda y a la tienda de la esquina.

Al salir, le sugerí caminar hasta el canal Porfirio Díaz y regresar a la plaza, por ser estos dos sitios que marcan la historia de Cócorit  yori-mexicano moderno.

Nos ubicamos en medio del puente peatonal de la calle Álvaro Obregón sobre el canal Porfirio Diaz, indicándole: Goza de estas vistas panorámicas y la perspectiva lineal del canal sucio con basura y esas viviendas pobres e imagínate su planeación y construcción para irrigar la Colonia Agrícola Cócorit, formada para asentar a los yaquis pacíficos y alzados en la sierra del Bacatete durante las Guerras del Yaqui.

Bocétalas si te gusta dibujar o fotografíalas con tu celular: Allá está el barrio de La Bomba; por acá el barrio de El Conti y detrás los campos de cultivo y a varios kilómetros el cauce seco del río Yaqui; más allá,  el barrio El Ahuatel nuevo asentamiento producto del decreto expropiatorio de Las Isletas de Cócorit.

En camino a la plaza, entre viejas y nuevas viviendas, la motive´, señalándole: Enamórate de este paisaje lleno de historia ignominiosa yaqui y lee al respecto para que te cuestiones: ¿Quiénes nos legaron su urbanismo, su arquitectura, su obra mural, su cultura, arte, costumbres y tradiciones?

Cuando llegamos al kiosco de concreto, le indiqué sentarnos alejados de las ramas de las ceibas.

-¿Por qué?- Preguntó, ingenuamente.

Para que no nos caiga el excremento fresco de los chanates negros, “Tradición avícola de antaño” gozada por las generaciones post presa El Oviáchic. Bromeé, sonriendo.

¡Ja, ja, ja! Se rió.

-¡Es increíble!, porque no la he visto en el Discovery Channel y nunca he estado en una situación como esta-. Exclamó, mientras extraía de su bolsa la Tablet para grabar la entrevista.

Es como un toque del monje Dalay o del “Espíritu Santo” feo de aquel tronco, le dije, mientras ella seguía riéndose y fotografiando los árboles al escuchar el triar de las aves arribando a unas ramas.

¿En qué te puedo asesorar? Le pegunté, mientras encendía un cigarro alejándome de ella para no contaminar sus castos pulmones no afectados aún por las humaredas tóxicas con agroquímicos esparcidos en el Valle del Yaqui.

-Quiero realizar un proyecto para Cócorit Pueblo Mágico, porque me fascinó el tema cuando visitamos el centro histórico de Magdalena de Kino al regresar de Tucson y algunas visitas a Álamos. No sé aún, tal vez un inventario de viejas casas y edificios: ¿Qué le parece?-. Dijo, al sentarse en la banca.

Tienes buen proyecto a desarrollar, pero, pregúntame lo que quieres saber por lo extenso del tema. Le sugerí, porque en verdad no me ubicaba en él.

-¿Tiene el pueblo de Cócorit : Arquitectura, Historia y  Cultura ?-.

Sí, por supuesto, la historia regional sonorense ubica su fundación en 1890, como pueblo mexicano del porfiriato, no es un pueblo folclórico rural del sur de México o de  Cuernavaca ni mucho menos tipo Coyoacán de la Ciudad de México, como lo pretende la aristocracia de Ciudad Obregón.

Fue famoso pueblo rural por sus brujos pero perdió el encanto antiguo y la magia de la sociedad porfirista y campirano de la peonada agrícola con la modernización  de los años ´60.

Hace dos años fue rechazada su candidatura a ser elegido como Pueblo Mágico por la Secretaría de Turismo por no cumplir con la normatividad y por no tener arquitectura diferenciada colonial en el centro.

Para que inicies cualquier proyecto, tienes que excavar sus cimientos históricos precisamente en esta plaza, que no es la Plaza de Armas española y por el canal, por eso te llevé allá, porque ambos son el inicio del asentamiento de Pueblo Nuevo de Cócorit, como estrategia militar contra los yaquis alzados en armas y colonización a los pacíficos.

Su origen es porfirista trazado con urbanismo de un simple pueblo mexicano, no tiene indicios de ser pueblo colonial de indios o de españoles ni de pueblo rural del suroeste  norteamericano.

Según la Historia, la tribu Yaqui fue una de las varias culturas agrícolas sedentarias asentadas en la rivera del río Yaqui, pero, sus restos arqueológicos no han sido descubiertos.

Después vino la cultura jesuita con sus reducciones o misiones del siglo XVII,  sus restos urbanísticos y arquitectónicos están perdidos en los campos agrícolas. Los yaquis abandonaron Cócorit desde los años ´20 para asentarse en la Loma de Guamúchil, interesante poblado con trazo urbano típico de misión jesuita que aún prevalece. Date una vuelta por allá, o te acompaño cuando quieras ir, te va a interesar, por ser diferente al Cócorit de aquí.

Sí tiene arquitectura, la primera construcción fue las oficinas de Carlos Conant Maldonado en 1893, un año después, la amplio para su casa habitación donde vivió con su esposa y dos hijas, hoy, es aquella Farmacia de la esquina. Le siguieron varias  ramadas yaquis de horcón de mezquite y carrizo, después los chinames de carrizo, ambas ya  extintas en Cócorit; casas de adobe muchas de ellas en ruinas totales  y las típicas casonas sonorenses de las familias adineradas ya remodeladas, como aquellas cuatro enfrente de nosotros; las otras tres de  allá  y en otras calles;  si quieres las vamos a ver, le indicaba con la mano mientras ella las fotografiaba.

Perdió su encanto o magia en 1930 por la involución cultural, socio económica, porque las familias pudientes porfiristas y mexicanas abandonaron el poblado para asentarse en Ciudad Obregón, perjudicando al desarrollo de esta comunidad agrícola-ganadera que fue. Se fueron para abrir campos del Valle del Yaqui.

Lamentablemente, a mi pesar, no sé si tú compartirás lo mismo, desde los años ´50 los cocoreños nativos perdieron mucho de su historia local al destruir su arquitectura vernácula para levantar la nueva arquitectura funcionalista mexicana al estilo internacional y neo colonial mexicano, como lo pues ver con tan solo caminar por el centro.

Los nuevos residentes quieren rescatar las manzanas alrededor de la plaza, como si fuese un Renacimiento italiano,  para que el gobierno federal y estatal hermosea la imagen urbana, les reconstruya sus casas y les de valor turístico para su reventa a norteamericanos.

Como futura arquitecto y para tu trabajo, es necesario que investigues 120 años de arquitectura antigua y moderna construida por diferentes culturas y no te vayas con la faramalla de 396 años de fundada como misión jesuita, porque no hay indicios de ella.

¡Aguas! Con estos períodos históricos para que tenga validez tú proyecto elegido y no sea severamente criticado.

Tienes dos opciones, según mi parecer: Una, el sentimentalismo obregonense del “regreso a nuestras raíces”, propiciado por descendientes de las familias porfiristas que casi exterminaron a los antiguos propietarios;  la otra, describir la realidad contemporánea de Cócorit,  lo que permanece en pie del pasado y del presente en urbanismo y arquitectura, cultura y arte. Le señale, con firmeza.

-¿Le parece bien que elabore un catalogo de construcciones antiguas?-.

No me parece prudente, ya existen cuatro o cinco  realizados anteriormente, incluyendo  el mío complementado con 500 fotografías de lo que queda: Una docena de casonas remodeladas sin valor arquitectónico por perder su autenticidad histórica, cuatro en deplorables ruinas, otras de los años ´40 y el resto de las 2,800 son viviendas pobres, casa y edificios modernos. ¡No hay más!  Al menos que algún  brujo de los muchos que hay me haya cambiado la realidad urbana en los meses de investigación de dos años.

Para que no te vayas desilusionada y con las manos vacías, te sugiero y te puedo asesorar,  en un trabajo sobre la historia de las bellas ramadas yaquis y de los chinames vernáculos, su distribución arquitectónica, fachadas, cortes, sistema constructivo y la mano de obra que los levantó.

Inclusive, puedes trabajar en las “10 Casas más Bellas de Cócorit”, para promoción turística del Municipio de Cajeme.

¡Aquí tienes buenos proyectos! Así obtendrás experiencia para investigar conforme al programa arquitectónico tu futuro inventario. Le indique, al ver su sincero  apasionamiento por la arquitectura.

Ya terminado tu trabajo, obtén derechos de autor, no la subas al Internet ni regales copia alguna al alcalde ni a funcionarios municipales de Cajeme, con la idea de que te ayudaran para su publicación, porque van a hacer mal uso de tus esfuerzos como Piratas del Caribe, extraordinaria película.

Comparto contigo esto por experiencia propia, al confiarles mi “Iniciativa de Ley de Conservación del Patrimonio Arquitectónico, Urbanístico y Artístico para el Estado de Sonora”: El alcalde, la Dirección de Cultura y Desarrollo Urbano de Cajeme hicieron mal uso de ella para beneficio propio al copiar la elaboración de un Catalogo de Patrimonio Arquitectónico Municipal obligatorio.

No respetaron mis derechos de autor ni de propiedad intelectual. Con la faramalla de la democracia prístina,de que fue una propuesta ciudadana de un supuesto Consejo Ciudadano integrado por gente interesada en la cultura, sin tener formación profesional para decidir sobre el patrimonio arquitectónico y urbanístico cuando al 99.99% de la población de Cajeme no le interesa y no sabe del tema.

¡Cuidado! Muévete  a un lado porque arriba de nosotros están varios chanates, la alarmé, cuando de repente se escucho un  ¡Zap! Causado por unas heces fecales.

Nos reímos y su sonrisa acentuó la belleza de su rostro jovial, mientras le preguntaba: ¿En la carrera te enseñan sobre la arquitectura sustentable?

-No, en los tres semestres que llevo: ¿Por qué?-. Contestó,  mirando las ramas del árbol y las aves sobre ellas.

Porque si se reciclara tanta caca tirada para transformarla en gas butano, produciríamos energía eléctrica para iluminar la plaza, proyecto de mi autoría para aportar con esta biotecnología una solución a la arquitectura que presentaré en el congreso de la Agenda Verde en el ITESCA:

-¿De veras?-. Preguntó.

Sí, con  los miles de chanates y otras aves migratorias tirando su excremento sobre Cócorit se puede producir cientos de BTUs de gas y energía alternativa para uso de las viviendas pobres levantadas a lo largo del canal.

-¿Cómo en las casas ecológicas de Obregón?-.

No, ese tipo de vivienda es una aberración porque Ecología es la ciencia que estudia a los organismos vivos del Planeta; la industria de la construcción los sustrae para transformarlos en materiales y equipos artesanales o industriales para edificar la arquitectura. Me da risa este término usado por los políticos ignorantes, porque los miserables pies de casa, levantado con muros de block de cemento y concreto en este extremoso clima desértico  son anti ecológicos y  energéticamente muy caros.

La energía producida por el excremento  de los chanates es una posible solución: Es mi propuesta innovadora desde Cócorit para el mundo de la arquitectura con derechos de propiedad industrial e intelectual. Le indiqué, riéndome.

-¡Muchas gracias!, tengo que regresar a mi casa-, dijo y nos encaminamos a su auto indicándole los libros que debía leer.

La vi partir doblando la esquina de la plaza rumbo al sur  y yo quedarme un rato para cenar un burrito de  machaca.

¡Ojala se incline por los chinames!, pensé, mientras  hacía señales al camión para abordarlo y regresar a la ciudad, satisfecho con haberla asistido en la historia de la arquitectura de Cócorit por la dificultad que hay en encontrar información.

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

Copyright: Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. ¡Di No a la Piratería! Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, periodista cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora, México.

Copyright: Material protected by copyright SEP/CP-509989/78/Son of his holder arch. Francisco Sánchez López. Reproduction s in whole or part of this article and photos for profit requires written permission by the author. Say No to Piracy! Architect, photographer, artist of magical realism art, ecologist in  the Sea of Cortes´ whales protection, cultural journalist in art chronicles and  critic s for the supplement  Cultural Affairs of El Diario del Yaqui newspaper of Ciudad Obregon, Sonora, Mexico.

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